Con la invernada que no despega, los feedlots se hicieron el “veranito” y exhiben números récord

En el inicio de la segunda mitad del año y en un contexto climático muy diferente al año pasado, los feedlots siguen exhibiendo números récord.

Al 1° de julio, los datos oficiales contabilizaron ingresos por 2,04 millones de cabezas, volumen que supera la marca del año pasado: en un contexto de fuerte sequía, en ese entonces se habían llegado a alojar hasta 2,03 millones de vacunos.

Según el mercado ganadero de Rosario (Rosgan), si bien las condiciones climáticas son más propicias en comparación a 2023, la realidad es que el precio de la invernada no logró despegarse de los pisos registrados durante la zafra pasada.

“En consecuencia, la relación de precios entre el gordo y este ternero de reposición resulta históricamente baja”, advirtieron desde la entidad rosarina.

Con precios que no terminaron de afirmarse, en el primer semestre creció la retención de terneros

Lo que para algunos fue un problema, para otros resultó una oportunidad: los feedloteros incrementaron sus chances para comprar hacienda, favorecidos tanto por el precio “congelado” de los livianos, como por el precio del maíz y una reducción en las tasas.

Pero en los meses venideros, la lógica del mercado terminará por imponerse. “ A medida que la oferta de terneros comience a reducirse, algo que estacionalmente debiera comenzar a ocurrir a partir de este mes, el costo de esta reposición debería recuperar firmeza”, señalaron desde el Rosgan.

EL RITMO DEL ENGORDE EN LOS FEEDLOTS

El Rosgan analizó la relacion de ingreso y egresos en los establecimientos de engorde y concluyeron que tras el fuerte llenado de mayo, junió resultó más tranquilo. En ese período, el volumen pasó de 542.000 a 374.000 cabezas, mientras que los egresos decayeron de 395.000 a 373.000 vacunos y la ecuación quedó prácticamente empatada.

“A partir de ahora, los feedlots deberían entrar en un período de lento vaciamiento de su stock”, remarcaron.

La estacionalidad ganadera indica que a partir del segundo semestre del año, la oferta de hacienda terminada debería comenzar a llegar con mayor contundencia al mercado.

Un dato es que en esta época del año, los  feedlots suelen aportar entre el 30% y el 35% de la oferta total de animales que llegan a faena.

En el primer semestre del año, la faena se contrajo un 10% con respecto a 2023, un año en el cual el ritmo de trabajo de los frigoríficos se mantuvo constante, dada la  la fuerte presión de oferta registrada durante los primeros meses.

“Este año, a pesar de las diferencias que surgen desde el aspecto climático, tampoco vemos una estacionalidad muy marcada en el ritmo de faena entre el primer y segundo semestre del año”, afirmaron,

De este modo, calcularon que si el año pasado se llegaron a faenar más de 14,5 millones de cabezas, la proyección para este año se ubicará entre 13,1 y 13,3 millones de cabezas.

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